El riesgo de comprar jugadores tras su actuación en el Mundial
Foto: Ejemplos de jugadores que destacaron en el Mundial. (Imagen: FIFA)

El riesgo de comprar jugadores tras su actuación en el Mundial



Terminó el Mundial y al mismo tiempo comenzó el periodo de transferencias, la época en la que tradicionalmente los jugadores que tuvieron actuaciones destacadas en el Mundial se convierten en objetivos de los equipos importantes. Sin embargo, este tipo de compras pueden ser contraproducentes.


A pesar de ser el torneo más importante que existe, la Copa del Mundo es un torneo de muy pocos partidos en muy poco tiempo, lo cual es una muestra muy poco representativa del nivel real de un jugador. Hay muchos factores que pueden hacer que un jugador eleve o disminuya su nivel en un torneo este tipo: lesiones, la motivación de jugar un torneo tan importante o la función que cumplan con su selección, la cual puede ser diferente a lo que hacen en sus equipos.


En su autobiografía, Sir Alex Ferguson toca el tema: “Siempre fui cauteloso al comprar jugadores luego de una buena actuación en un torneo. Después de la Euro del ’96 compré a Jordi Cruyff y Karel Poborský. Ambos tuvieron buenas actuaciones en el torneo pero en el United nunca vi el nivel que mostraron con sus selecciones ese verano. No eran malos jugadores, pero a veces los futbolistas se motivan o se preparan diferente para una Euro o un Mundial y después de eso vuelven a la normalidad.”


Si uno basa su opinión sobre un jugador por lo visto en el Mundial, podría llevarse una imagen equivocada. Un ejemplo es el francés Benjamin Pavard. El joven defensor jugó el Mundial como lateral derecho pero en su club, el Stuttgart, juega habitualmente como central. Su increíble gol de media volea contra Argentina le dio la vuelta al mundo y a partir de ese momento podía escucharse a varios comentaristas decir “éste jugador puede meter goles de media distancia”. Tal declaración está basada en un hecho aislado, pues en realidad Pavard ha anotado tres goles en casi 100 partidos en su carrera (los dos anteriores fueron remates tras un centro). Al haber anotado un gol así en un partido tan importante y que será visto infinidad de veces porque fue elegido como el mejor del Mundial, permanecerá la idea de que Pavard es capaz de hacer goles así.



El gol de Pavard ante Argentina. (Imagen: Financial Tribune)


Otros ejemplos son Denis Cheryshev y Yerry Mina. Ambos aparecen en los primeros lugares de la tabla de goleo del Mundial –el mediocampista ruso anotó cuatro goles y el defensor colombiano, tres. Sin embargo, esos números están por encima de su registro habitual. En los últimos cuatro años, Cheryshev ha anotado 15 goles en 104 partidos, mientras que Mina tiene 13 goles en 93 partidos. A pesar de que esos números son buenos, lo logrado en el Mundial es un pico inusual. Si algún equipo los comprara con la esperanza de que les den varios goles por temporada, podrían llevarse una sorpresa.


Ejemplos a la inversa también existen. David de Gea, el arquero del Manchester United, ha sido nombrado el mejor portero de la liga en cinco de las siete temporadas que ha jugado en la Premier League, y en cuatro fue votado como el mejor jugador de su equipo y constantemente aparece entre los porteros con más atajadas en toda Europa. Sin embargo, durante el torneo en Rusia, el guardameta español recibió siete tiros a su portería, de los cuales seis terminaron en gol. Si se juzga a De Gea por su actuación en la Copa del Mundo, se pensaría que no es un buen portero.


El caso del portero mexicano Guillermo Ochoa es particular. Durante tres años salvó al Ajaccio de marcadores escandalosos en incontables ocasiones pero finalmente descendieron justo antes del Mundial de Brasil, y la opinión entre muchos medios y aficionados era que Jesús Corona debía jugar. El entrenador Miguel Herrera se decidió por Ochoa y después de cuatro extraordinarias actuaciones –ante Brasil la más recordada-, comenzaron los rumores de que había varios clubes importantes estaban interesados en él. Ninguno se concretó y Ochoa llegó al Málaga donde tuvo muy poca participación. De ahí fue al Granada, donde volvió a descender. Hoy juega en el Standard Liège donde ha encontrado estabilidad siendo subcampeón de liga y campeón de copa. Después de otra gran actuación en la Copa del Mundo, su nombre vuelve a sonar en la agenda de algunos equipos de mayor peso. Ochoa es un buen portero que cumple con sus equipos, pero parece ser el tipo de jugador que por alguna razón muestra un nivel más alto con su selección que con su club, lo cual puede ser una explicación de por qué no ha dado el paso a un equipo más importante.



Ochoa ha sido figura en dos Mundiales. (Imagen: Marca)


A pesar de que el Mundial no es el mejor indicador de la capacidad de un jugador, todavía en el 2014 los clubes parecían hacer compras según lo que veían en un par de semanas. Ecuador fue eliminado en la primera ronda del Mundial de Brasil, pero Enner Valencia llamó la atención del West Ham al anotar los tres goles de su equipo, lo que convenció al equipo londinense de comprárselo al Pachuca por 12 millones de libras. “Sería extraordinario si continúa haciendo lo que le vimos hacer en la Copa del Mundo” dijo el entonces entrenador del club, Sam Allardyce. Aunque firmó un contrato de cinco años, Valencia apenas pudo marcar 10 goles en 68 partidos en dos temporadas, por lo que fue cedido al Everton una temporada para luego regresar a México con Tigres. Allardyce y el West Ham cometieron el error de crear expectativas después de tres partidos.


West Ham pagó 12 millones por Valencia pero podría haber sido más si Ecuador avanzaba a la siguiente ronda, y es que una buena actuación en la Copa del Mundo puede elevar el valor de ciertas nacionalidades. El valor de los jugadores de los equipos que llegaron a cuartos de final en el Mundial de Brasil incrementó un 27% al terminar el torneo, destacando especialmente Colombia y Costa Rica. En los seis meses previos al Mundial, las transferencias de jugadores colombianos representaron un movimiento de 27 millones de dólares, pero después del Mundial aumentó a 159 millones. Costa Rica vivió algo similar aunque en menor medida, pues las transferencias de sus jugadores movieron apenas un millón de dólares en el año previo al Mundial, pero después del torneo la cifra incrementó a 10 millones. Con apenas cinco partidos, dos nacionalidades se pusieron de moda y por ende, sus jugadores se volvieron más caros.



Colombia y Costa Rica aumentaron su valor después de Brasil 2014. (Imágenes: comutricolor y sports.ndtv)


Si el mercado continuara con esta tendencia, se esperaría un incremento en el valor de jugadores rusos, croatas y hasta suecos, pero no parece ser el caso. Poco a poco, los clubes empiezan a entender las desventajas de comprar jugadores después de un torneo de selecciones: su precio se eleva, los partidos son muy pocos para evaluar su nivel y además pueden llegar agotados después del desgaste físico que representa un torneo como el Mundial. En una encuesta de FIFPro, muchos jugadores seleccionados coinciden en que necesitan cinco semanas de descanso para recuperarse completamente.


La época en la que se pagaban grandes sumas por jugadores que brillan en los Mundiales parece estar terminando. En el mundo globalizado de hoy, los clubes tienen acceso a análisis de datos y estadísticas, además de tener visores por todo el mundo que siguen a los jugadores durante largos periodos lo cual les ayuda a tener un mejor panorama a la hora de hacer fichajes, tal como menciona el agente argentino Horacio Patanian: “Los clubes ahora saben de antemano todo sobre los jugadores: habilidades, debilidades, precio en el mercado o estado contractual. Algunas transferencias fallan pero ahora el riesgo es menor”. El negocio de las transferencias en el fútbol se está volviendo más inteligente y los clubes parecen empezar a entender que el mejor indicador para valorar a un jugador no son los grandes torneos de verano, sino sus actuaciones semana tras semana con sus clubes. Kylian Mbappé tuvo una gran actuación con Francia en Rusia, pero antes del Mundial ya era un jugador buscado por los equipos más grandes de Europa debido a sus actuaciones con el Monaco y PSG, y es que si en pleno 2018 descubres a un jugador durante el Mundial, llegaste tarde.

Fuentes: The Financial Times, FIFA Transfer Matching System, Soccernomics de Simon Kuper y Stefan Szymanski, My autobiography de Sir Alex Ferguson, Transfermarkt