Las opiniones de esta columna no representan las del equipo de Cambio de Juego.
Después de ganar la medalla de bronce en la categoría por equipos, Ángela Ruiz y Ana Paula Vázquez cayeron en la primera ronda del torneo individual, lo cual desató cualquier cantidad de comentarios en la afición mexicana, algunos de decepción y otros, como siempre, de reclamo.
Quizás queda un mal sabor de boca después de lo visto en el torneo por equipos, pero que cayeran en el individual es algo normal, ya que de ninguna se esperaba medalla. Antes de que se me vayan encima por eso que acabo de decir, hay que poner en contexto las cosas, porque el contexto siempre importa.
Ángela Ruiz
Ángela Ruiz es, a sus apenas 18 años, la número 32 del ranking mundial, lo cual es muy destacado. Va de nuevo: a los 18 años es una de las 32 mejores arqueras DEL MUNDO. Eso no es poca cosa. En el último año, logró la medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos y la plata en la tercera etapa de la Copa del Mundo.
Fuera de ello, si bien terminó 5° en los Juegos Panamericanos, y 9° en el Campeonato Panamericano -que son buenos resultados- en el resto de las etapas de la Copa del Mundo y del Campeonato Mundial (son dos eventos diferentes) cayó en dieciseisavos o treintaidosavos de final, muy lejos de las medallas.

Ana Paula Vázquez
Por su parte, Ana Paula Vázquez de 23 años, es la número 59 del ranking mundial y también ha obtenido buenos resultados a su corta edad: consiguió la medalla de oro en el Campeonato Panamericano 2022, y cuarto lugar en la edición del 2024. Sin embargo, en el resto de sus competencias de los últimos dos años, cayó en los treintaidosavos de final, también lejos de pelear por una medalla.

Es decir, Ángela y Ana Paula son competidoras que a su corta edad ha conseguido buenos resultados en torneos continentales, pero a nivel mundial, aún están lejos de ser aspirantes a medallas. Sin embargo, debido a su juventud aún tienen mucho margen de mejora y una larga carrera por delante.
Por supuesto que las rivales importan. Ana Paula perdió ante la alemana Charline Schwarz, y Ángela frente a la británica Bryony Pitman, números 16 y 18 del mundo respectivamente. Ambas europeas son arqueras de mayor recorrido y experiencia que las mexicanas, por lo cual, hay que decirlo, es normal que vencieran a las mexicanas.


Una flecha cambia todo
También hay que considerar que a este nivel, las diferencias son muy finas. Un punto es la diferencia entre avanzar o quedar fuera, y el partido de Vázquez vs Schwarz es una muestra perfecta.
En el primer set empataron; en el segundo, la alemana tiró un 7 y con eso perdió el set. En este nivel de competencia, un 7 ya es un mal tiro. Ya en el tercero, la mexicana tiró un par de ochos que le costaron perder esa serie, y en el cuarto, cuando la alemana tiró un par de ochos que le abrían la puerta a Vázquez, la mexicana le devolvió el favor con un desafortunado 7 que le permitió a Schwarz rescatar el empate e igualar el partido.
Llegando al último set, Vázquez tiró un buen 10-9-9, pero la alemana fue aún mejor, con 9-10-10 y se llevó el pase a la siguiente ronda por un punto.
El hubiera no existe, pero si en ese cuarto set, ese 7 de Vázquez hubiera sido 8, ganaba el set y se ponía 5-3 en el partido, con lo cual tenía el partido en sus manos y ponía toda la presión del lado de la alemana porque con un empate en la última serie le alcanzaba a Ana Pau para avanzar. Por eso digo que un punto puede cambiar el rumbo de un partido y puede ser la diferencia entre avanzar y quedarte fuera.

Click aquí para ver en grande.
Dimensionemos la dificultad de estos torneos
Dicho todo esto, estar entre las 60 mejores del mundo no es para nada fácil, pero para aspirar a una medalla en Juegos Olímpicos, Copa del Mundo o Campeonato Mundial, hay que estar entre las 10 o 15 primeras. Como muestra, de las 16 arqueras que quedan en competencia en estos Juegos Olímpicos, seis están entre las primeras 15 de la clasificación mundial.
Además, estas competencias reúnen a muchas de las mejores arqueras del mundo. Para empezar a hablar de realmente tener posibilidades de ganar medallas, hay que ganar cuatro partidos ante rivales de clase mundial porque con eso apenas llegas a las semifinales. Para llevarse la presea de plata y bronce, hay que ganar cinco encuentros, y para colgarse la de oro, hay que vencer en seis partidos.
Tantos encuentros son un filtro de calidad porque para ganar todos esos duelos hay que ser excepcional. La suerte y la casualidad influyen en el deporte y pueden ayudarte a ganar un set o incluso un partido, pero difícilmente vas a ganar seis partidos con suerte.
Por ejemplo, la británica Megan Havers tiene apenas 16 años y es la 146 del ranking. Ya ganó dos partidos en estos Juegos y está en octavos de final tras vencer a la número 99 y a la 5, lo cual ya es suficiente para catalogar su actuación como excelente. Ahora, para meterse a la semifinal y empezar a ver una medalla en el horizonte, aún tiene que vencer en octavos a la número 2 del mundo (Lim Si-hyeon), y en cuartos, a la 15° (Li Jiaman) o 3° (Alejandra Valencia). Si logra vencer a todas ellas, será la gran sorpresa de los Juegos.
Por eso, las críticas para las arqueras mexicanas no deben ser tan duras. Llegaron hasta donde su nivel actual les permite. Ya dependerá de ellos seguir trabajando para mejorar y ser consideradas favoritas en el futuro, pero por ahora, que hayan perdido en la primera ronda es algo completamente normal.
Como afición tenemos que empezar a entender que no todos nuestros atletas están en condiciones de ganar medallas, y no hacerlo no es ningún fracaso o vergüenza, como tanto se lee en las redes sociales. Hay que ser más analíticos y menos reventadores.





0 comentarios