El Mundial nos ha dado juegos dramáticos, pero también nos recuerda que tiene un filtro de calidad que poco a poco empieza a poner a los equipos y confederaciones en su lugar. A pesar de la expansión y el nuevo formato, los octavos de final se jugarán como casi siempre han sido desde 1998.
De los equipos eliminados en la fase de grupos, salvo Uruguay y tal vez Turquía, el resto fueron los equipos que creo que todos pronosticaban que quedarían fuera a la primera: Haití, Curazao, Jordania, Nueva Zelanda, Uzbekistán, Panamá, Irak, Arabia Saudita, Catar.
El nuevo formato permitió que ocho terceros lugares avanzaran, lo que le abrió la puerta a equipos de segunda o tercera línea de sus respectivas zonas como DR Congo, Argelia, Ecuador, Bosnia o Ghana. Todos ellos tuvieron que enfrentarse a ganadores de grupo y la diferencia de calidad se notó, pues sólo uno logró meterse a octavos: Paraguay, que dio la sorpresa al vencer en penales a Alemania. Los dieciseisavos nuevamente fueron un filtro de calidad que eliminó a los equipos de menor nivel.
Tuvimos también cuatro duelos de 1° vs 2°, donde en tres ganó el 1°. El único que no ganó fue Países Bajos, que perdió en penales ante Marruecos, pero dado el gran nivel de los africanos en los últimos años y que los neerlandeses no tienen el talento de otras épocas, no es la gran sorpresa.
Es decir, salvo la sorpresa negativa de Uruguay y la positiva de Paraguay, realmente todos han llegado más o menos a donde se esperaba. Vamos a repasar cada confederación.
Concacaf
La Concacaf está partida en dos. Por un lado, los países sede han cumplido: México, Estados Unidos y Canadá han avanzado hasta octavos de final ganando 9 de sus 12 partidos, lo cual ya es una muy buena actuación. Sin embargo, como es de esperarse ya en esta instancia, los tres tienen rivales muy complicados en octavos: Inglaterra, Bélgica y Marruecos. La ventaja de la localía emparejará las cosas (excepto para Canadá, que jugará en Houston), pero lo normal es que los tres pierdan. Si al menos uno logra avanzar a cuartos de final (ojalá sea México), entonces podremos decir que la actuación de los locales pasará de “muy buena” a “extraordinaria”.
En el resto de la Concacaf, yo pronosticaba que Curazao, Haití y Panamá iban a perder los nueve partidos y finalmente perdieron ocho. Sólo Curazao obtuvo un heroico empate ante Ecuador.
Concacaf usualmente mete uno o dos equipos a los octavos de final. Esta vez metió tres (en parte apoyados por la ventaja de la localía) y con eso iguala su mejor marca, que fue Brasil 2014.
Sudamérica
Salvo Uruguay, que cayó estrepitosamente en la fase de grupos, y Ecuador, que perdió en el Azteca ante México (un resultado normal dada la fortaleza inexpugnable que representa el Coloso de Santa Úrsula), Sudamérica tendrá cuatro representantes en los octavos de final, lo cual es lo normal. De los ocho Mundiales desde 1998, en cinco de ellos metieron a cuatro o cinco equipos a esta ronda. En los otros metieron dos o tres.
África
África ha ido de más a menos. De los 10 equipos de la CAF, nueve avanzaron a dieciseisavos y cinco de ellos lo hicieron como segundo de grupo, un número alto que no me esperaba. No me sorprende tanto de Costa de Marfil, Marruecos y Egipto, ya que en el papel sus rivales por ese segundo puesto fueron Ecuador, Escocia e Irán. Debo decir que sí me sorprendió ver a Sudáfrica como segundo, pues yo consideraba que iban a terminar último, y creo que a todo mundo le sorprende ver a Cabo Verde en esa posición.
De los que avanzaron como terceros, a Argelia y Senegal les bastó con vencer a Jordania e Irak para colarse, mientras que RD Congo y Ghana le sacaron un punto a Portugal e Inglaterra que les dio el empujón necesario para avanzar.
Sin embargo, ya en los dieciseisavos de final la realidad los alcanzó y de los nueve, sólo dos avanzaron a octavos de final: Marruecos, el más avanzado de todos, y Egipto, que tuvo al rival más accesible (Australia). Esto está en línea con lo que siempre hace África, pues siempre meten solamente uno o dos equipos a esa ronda.
Asia
Asia sigue estancado y no justificaron los cupos adicionales que les dio la expansión. De sus nueve representantes, cinco terminaron en el fondo del grupo sin victorias, con 12 derrotas en 15 juegos, 9 goles a favor y 46 en contra: Catar, Arabia Saudita, Jordania, Uzbekistán e Irak. Salvo los árabes, el resto son equipos que con el formato anterior tal vez no hubieran clasificado.
Claro, iraquíes, uzbecos y árabes quedaron en grupos muy complicados, y para Jordania y Uzbekistán fue su primera experiencia mundialista, lo cual pesa mucho. No esperaba que estos equipos avanzaran o dieran alguna sorpresa, pero al final su nivel estuvo por debajo de lo que se necesita en un Mundial.
Por otro lado, de los otros cuatro, que son los participantes habituales, Corea del Sur e Irán quedaron terceros pero no pasaron el corte, mientras que Japón y Australia avanzaron como segundo de grupo. Sin embargo, ambos cayeron en los dieciseisavos, lo cual deja a la AFC sin representantes en octavos de final. Debe ser alarmante pues de los ocho Mundiales desde 1998, en la mitad de ellos no ha habido asiáticos octavos.
Claro que hay un atenuante con Japón. Los nipones son sin duda el equipo más alabado de Asia y ciertamente han conseguido excelentes resultados en los últimos dos Mundiales: vencieron a Alemania y España en 2022 y empataron con Países Bajos esta vez. Sin embargo, para pensar en llegar lejos necesitas suerte en los cruces y resulta que en dieciseisavos les tocó Brasil. Y si algo nos dice la historia, es que enfrentarse a una potencia en rondas de eliminación directa usualmente representa el final del camino.
Hablando de tener suerte con los cruces, aún si Japón hubiera ganado el grupo, su rival en dieciseisavos hubiera sido Marruecos, otro oponente muy complicado. Seguramente habría tenido mejores oportunidades que contra Brasil, pero nunca lo sabremos. Por eso es importante tener suerte.
Europa
Con algún sobre salto, pero Europa Occidental sigue dominando. Los ocho equipos occidentales (Francia, España, Portugal, Inglaterra, Bélgica, Alemania, Países Bajos y Suiza), que representan el núcleo del fútbol en ese continente, avanzaron a dieciseisavos.
Seis de ellos (excepto Alemania y Países Bajos) están en octavos de final, lo cual está en línea con la tendencia, pues usualmente hay al menos cinco o seis occidentales en esta instancia. El único ajeno a este vecindario en llegar hasta aquí es Noruega.
El resto de los equipos fuera del núcleo (Bosnia, Chequia, Escocia, Turquía, Croacia, Suecia, Austria) cayeron en la primera ronda o dieciseisavos -en el caso de los últimos tres, ante occidentales. Mención especial para Croacia, un equipo que usualmente compite por encima de lo que sus recursos indican, aunque en esta ocasión no les alcanzó. No siempre vas a dar la campanada.
Al menos un europeo occidental tiene garantizado estar en cuartos de final (España y Portugal se enfrentan) y Francia es claro favorito sobre Paraguay, pero el resto tiene partidos complicados. Suiza tiene que enfrentar a Colombia, Bélgica va de visitante contra Estados Unidos, e Inglaterra tiene que sobrevivir al Estadio Azteca. Queda por ver si Europa Occidental mantiene su hegemonía y logra meter a sus equipos a cuartos de final.
Así luce la tabla de equipos en octavos de final por confederación.






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